miércoles, 27 de julio de 2016

La nueva guerra


Vivimos en el presente y todo nos parece extremadamente lento. Sin embargo, cogemos un libro de Historia y vemos que cada hecho, cada cosa que ocurre, está enclavado en algún punto de nuestra manera de contar las cosas que pasan. La Primera Guerra Mundial, el periodo de entreguerras, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría, el desplome de la Unión Soviética… ¿Dónde estamos ahora? ¿Cómo llamarán los estudiantes de dentro de cien años a esta época que nos ha tocado vivir? ¿Estamos en guerra ahora? Lo parece. Sólo que no es una guerra como las de antes. Pero atención, cuando pregunto si estamos en guerra, me refiero a nosotros, a España, a Europa. En otros sitios, como Oriente Medio o África, la guerra parece ser eterna.
Estamos últimamente sobresaltados con continuos atentados del Estado Islámico, el ISIS o el Daesh. Ponerle tantos nombres al enemigo creo que es un error, nos dispersa. Son atentados bárbaros. Y eso que en España estábamos hechos a las barbaridades de ETA. Pero aquí la tortura sube a niveles extremos. Degollamientos, crucifixiones, ahogamientos, lanzamientos desde las alturas. Salvajismo puro y duro. Y hay víctimas, muchos tipos de víctimas.
Por supuesto, las primeras víctimas son los muertos, los heridos, sus familias y sus seres queridos que son los que sufren en primera persona los ataques.

¿Me permiten no ser de ustedes?


Este mensaje va dirigido a esos censores de la moral política, religiosa y espiritual que continuamente en cualquier red social se permiten el lujo de decirte cómo tienes que ser, según ellos. Algo muy distinto a opinar sobre lo que tú escribas. Una diferencia tal como la que va de la dictadura a la democracia. Para ellos, para los moralistas y nuevos inquisidores sociales, si no eres una cosa, eres otra.
Tú tienes que tener a la fuerza un casillero en su particular catálogo de individuos. Catálogo muy simple que se divide en el bando de los buenos, o sea, ellos: los que saben, los que te mandan a leer libros –los suyos, claro, que por cierto, suelen ser muy pocos–, los que se toman el poder incluso de pensar por ti y enjuiciarte. Son tan chulos que se arrogan con la capacidad de valorar la intensidad de tus emociones más íntimas: que si eres ateo, que si estás lleno de odio, que si eres un vengativo. Incluso valoran tu sexualidad. Son sucedáneos de sociólogos.

miércoles, 13 de julio de 2016

Nadie me escucha

Autora:

Nadie me escucha
es tu lamento silente
ante la noche grande.
Nadie me escucha.
El abandono de la vida.
El Dios oculto que no aparece.
La puerta negra delante tuya.
Y no hay nadie.
Nadie te escucha.
Sólo mi mano
que siente tu miedo.
Tu miedo que es el mío.
Nadie me escucha.
Nadie te escucha.
Es el lamento de Viernes Santo
que llega en la noche de febrero.
Dios mío, Dios mío
¿por qué me has abandonado?

Es el grito que queda
cuando la oscuridad comienza.
Tu cuerpo ya no habla.
Sólo escucho tu voz
que tengo dentro.
Nadie te escuchó.
Sólo mi mano
que sintió tu miedo
y con él se quedó.

(*) Nene, nadie me escucha fue una de las últimas frases que mi hermana me dijo antes de morir.

miércoles, 6 de julio de 2016

Actualización de windows 8 a windows 10 que falla. ¿Cómo solucionarlo?


Lleva unos días Microsoft avisando que a final de julio la actualización de Windows 8 a Windows 10 no será gratuita. Pues el caso es que lo he intentando más de cinco veces en mi portátil (en el de sobremesa no tuve problema) y no hay manera: siempre error de actualización. El error que te da es el 8007002C-4000D.
Loco perdido he probado a desistanlar los antivirus y el antispyware. Tenía Avast y Superantispyware. Y ¡bingo! se instaló sin problemas.
Así que si os sirve, pues aquí queda. :)

sábado, 2 de julio de 2016

Sangre

Autor de la fotografía: Stefano Corso 

Soy una persona que tiene trastornos del sueño desde pequeño. Tengo cincuenta años y las pesadillas me persiguen. Pero cuando hablo de pesadillas hablo de pesadillas de las gordas. De despertarme sudando, gritando, dando golpes, y en las peores, con sonambulismo, llegando a llegar corriendo hasta la puerta. Hay veces que las recuerdo y otras que no. Y he decidido escribirlas. Como terapia y para compartirlas, porque puede salir una novela de relatos, de verdad. Estarán todas catalogadas con la categoría 'Pesadillas'
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Como en todos los sueños, siempre apareces en sitios desubicados tanto en el lugar como en el tiempo.
Me encontraba en el campo de fútbol de mi colegio y me acerqué al kiosko a comprar un bocadillo. El joven, de unos treinta años, muy apuesto y muy guapo, me dijo que el día anterior yo no le había pagado el bocadillo.
Le contesté enfadado que sí lo había hecho, y que me parecía mentira que por tan poco dinero me pusiera en evidencia, y que me había decepcionado como persona. Pero que se quedase tranquilo, que ya no iba a comprarle más bocadillos y que no habría más problemas ya.
Me pidió perdón, que no me pusiera así y que si quería que me invitaba por la tarde a su casa y así hacíamos las paces.
Me agradó la idea y fui. En su casa estaba su hermano, de unos 17 años, que empezó a tontear conmigo. El kioskero se dio cuenta, pero no hizo nada por impedirlo. Yo vi que parecía preocupado por otra cosa.
Su hermano, con el tonteo, empezó a jugar conmigo, montándose encima y poniéndose encima hasta que consiguió hacerse pesado. A mi me gustaba, pero aquello ya se pasaba de rosca. No sé cómo en uno de los juegos, me hirió y me hizo sangre en una pierna. Me pidió perdón y por los saltos de los sueños, ahora estábamos en una playa en la costa del Sol. El kioskero hablaba con gente, mujeres todas, de un alcalde con problemas de corrupción y que ellos tenían que ayudarle.
Pero yo me quedé aparte de la escena, mientras su hermano volvía a la carga, encima mía y a sobarme.
Me gustaba pero a la vez me hacía daño. Yo me dejaba hacer. Me excitaba pero aquello cada vez era más violento.
Volvió a herirme en el cuello y empecé a sangrar de nuevo.
¿Estás loco?, le pregunté.
No y sí, me contesto. No estoy loco, pero me gusta tu sangre.
Y en ese momento, su boca se abrió con un tamaño enorme y yo me di cuenta que era un vampiro.


Entonces fue cuando me desperté gritando y golpeando el cabecero de la cama.

sábado, 25 de junio de 2016

Aniversario de las bodas homosexuales.

Créditos: masterdesigner https://goo.gl/DNM276

Dentro de poco , se celebrará el aniversario de la modificación del Código Civil que permitía las bodas (que no bodas gays como suelen nombrar determinados medios de comunicación) entre personas del mismo sexo, que fueron legalizadas el 3 de julio de 2005.
Por aquél tiempo tuve un debate con un señor, casado, católico, muy conservador que estaba en contra del matrimonio homosexual. El decía que la familia estaba en peligro. Después de pasado todo este tiempo, me pregunto qué habrá sido de él. Desde que el PSOE perdiera las elecciones y entrara a gobernar el Partido Popular, este hombre calló de pronto.
¿Habría dejado de interesarle ya el tema de la familia? ¿Dejó ya de hacer ruido puesto que gobernaba ya el partido que él quería y que nunca decía? Uno de sus argumentos era “Yo no soy político ni entiendo de política, sólo defiendo a la familia”. Y un cuerno, pensaba yo en mis adentros. Tú eres más político que un diputado del Congreso y haces política a favor de quienes todos sabemos, lo que pasa que tu estrategia es esa.
Esas preguntas me las hacía y me las hago. ¿Dónde se habrá metido? Creo que estaba casado con una señora y tenía tres hijos. Me gustaría volverlo a ver y preguntarle qué tal le ha ido. ¿Sigue su familia en pie? ¿Fue su familia destruida como por un rayo después de la aprobación de la ley? ¿Se casó algún amigo, pariente o conocido suyo con alguien de su mismo sexo y murió de un infarto? O peor. ¿Tuvo tentaciones gays? ¿Se contagió de lo gay y abandonó a su familia para divorciarse y ser una de las estrellas más grandes de los sitios de ambiente?
¿Qué sería de él? Y generalizo. ¿Qué habrá sido de todas aquellas familias que salían en procesión manifestación en Madrid en defensa de la familia? O mejor dicho de su modelo de familia, porque siendo claros, no hay mayor destructor de la familia nuclear que algunos sacerdotes (muchos iban en manifestación) que abandonan a su familia para servir a la Iglesia quedando sus familiares a cargo de otras personas o de nadie, porque ellos ya no se pueden ocupar por “servir” a Jesús.
¿Se separaron? ¿Fueron destruidas? ¿Descendió la natalidad?
No. No pasó nada. No sé que les pasaría a ellos. Pero al resto, a los normales, a los comunes, a los que amamos sin normas establecidas por dioses, libros mitológicos o imposiciones, no nos ha sucedido nada.
O sí. Sí, en verdad, sí nos sucedió.
Nos ocurrió que somos más libres. Que tenemos más derechos. Pero no crean que más que los demás. Me refiero a que tenemos más derechos que los que teníamos antes y que nos IGUALA con el resto de la población de España. Claro, claro que nos pasó. Nos pasó que nos legalizaron nuestra familia. Porque nosotros, los que nos casamos o nos hacemos pareja de hecho y somos del mismo sexo, ya somos iguales en derechos. Que parece poco pero es mucho. Ya no estamos condenados a por ejemplo, tener que trabajar el día que muere tu pareja porque no te daban permiso en el trabajo para ir a su entierro. (Cruel ¿eh? Pues esa es la España que el Partido Popular quería mantener con su recurso contra el matrimonio homosexual). Ya no estamos condenados a no poder acompañar a nuestra pareja al médico o en el hospital. Ya tenemos derecho a ser viudos o viudas y cobrar una pensión por la que cotizamos como todo el mundo. Tenemos derecho a una luna de miel. Y muchas cosas más como el resto de la gente.
Los años han demostrado que las parejas homosexuales no han acabado con la familia tradicional heterosexual. Ellos siguen con sus divorcios, sus felicidades y sus historias. Nosotros igual, con nuestros divorcios, nuestras historias y nuestra mayor felicidad. Y digo mayor porque la apreciamos más porque un día no la tuvimos. Ojalá que pase el tiempo y llegue una generación en que este tipo de homofobia sólo sea historia. Desde aquí, mi felicitación a todas las parejas homosexuales que disfrutan de su matrimonio y mi recuerdo a todos aquellos que murieron sin poder hacerlo, pensando que todo era un sueño lo que hoy es una realidad, le pese a quien le pese.

Muerte de una estrella



Las estrellas también se mueren. Nacen, se desarrollan y terminan su existencia. No se preocupen ustedes por ahora. El Sol tiene una edad media y aún le queda para desaparecer. Se hacen apuestas si para entonces la Humanidad consiguió escapar del Sistema Solar para ir a vivir a otro sitio. Porque si no lo consigue, entonces moriremos con el Sol. Las estrellas, aunque varían los tipos, cuando mueren, engordan. Y el Sol engordará tanto que nos engullirá.
Hay un tipo de estrellas que por su tamaño y su masa, cuando mueren, explotan en una supernova pero hay otras estrellas, que cuando están ya moribundas, expulsan una cantidad de gas ionizado y plasma, que se expande por el firmamento y le da una visualidad muy bonitas, como es el caso de la fotografía que ilustra este post. Aunque es triste, porque la estrella está a punto de desaparecer. A estas formaciones se las conoce como nebulosas planetarias. Todo este proceso de desarrollo de las estrellas es mucho más complejo y extenso como para tratarlos aquí.
Desde la Agrupación Astronómica Jerezana Magallanes, se ha logrado captar una nebulosa planetaria desde Jerez con muy buen resultado. De nuevo otra vez, nuestro prestigioso astrofotógrafo Andrés Jobacho.  Se trata de la Nebulosa Dumbbell, también conocida como nebulosa de la manzana. Las nebulosas planetarias no son visibles a simple vista porque son muy tenues.
Se encuentra a 1250 años luz de distancia de la Tierra, lo que quiere decir que la luz que vemos y que ha sido fotografiada, es la que salió en el año 766 y que ha tardado 1250 año en llegar a nosotros. O lo que es lo mismo, la luz que veis en la fotografía salió de su origen justo cuando Jerez estaba empezando a ser invadida por los musulmanes en lo que luego se convertiría todo el Al-Andalus.
Sí, amigos y amigas de La Voz del Sur. El cielo es una auténtica máquina del tiempo. Cuando miras arriba, no ves el presente. Estás viendo el pasado. Y cuánto más lejos mires, más antiguo ves.
¿No es maravilloso? ¿No parece que se escapa al entendimiento humano?
Si quieres disfrutar de estas cosas y poder ver con tus propios ojos objetos celestes como éste, sólo tienes que ponerte en contacto con la Agrupación Astronómica Jerezana Magallanes que está a tu disposición con sus equipos y sus conocimientos para ello.