martes, 1 de noviembre de 2016

El Dios del Universo



Dice una oración católica:

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo. Llenos está el Cielo y la Tierra de tu Gloria. Hosanna en el Cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el Cielo.

Yo creo en Dios. Pero ya, después de lo vivido y en teoría, en el mediodía de la vida, la idea que tengo de Dios no es ese hombre viejo con un triángulo encima. No, no es ese Dios.

Sin embargo, sí creo en algo que está sobre todo esto que conocemos como el Universo. O el multiverso. O vaya usted a saber qué. Dios del Universo.

Creo también en Jesús de Nazaret. Sobre todo, por educación porque nací en tierra cristiana. Y también respeto a las otras personas líderes de las religiones como Buda, Mahoma... Son personas sagradas para sus seguidores. Para mí también, por tanto.

¿Jesús es Dios? Sí. Es lógico. Dios está en el prójimo. Por lo tanto, Jesús es Dios. Tú eres Dios. Yo soy Dios.

No entiendo el como ni el porqué y ya no tengo tiempo para perderme en estudios de teologías.

Sólo vivo lo que siento. Ya no vivo lo que me cuentan. Sé que las Iglesias me alejan de Dios. Es más, llegan a sacar lo peor de mí mismo. Cada día quiero menos con ellas, la verdad. Tiene personas que son ejemplares. Como otras organizaciones también lo tienen, no más.

¿Oro? Sí, oro de orar. No oro de dorar pasos. La oración forma parte de mi vida. Va contínuamente conmigo. A veces, la establecida. Me encantan los salmos. Y como animal rutinario, me gustan los rezos de la liturgia de las horas. Los mantras también, por eso también disfruto de las coronillas y los rosarios. Me gustan los templos por su silencio. Cuando habla el cura, me salgo. En las mezquitas no me dejan entrar.

Luego está la otra oración. La que hablo al aire y tengo esa sensación de que alguien me escucha. ¿Invento mío? No lo sé. ¿Dios, ángeles? Tampoco lo sé. Pero la sensación está y me aprovecho de ella.
Disfruto y soy feliz porque sé que hay gente que es incapaz o no puede tener esa sensación. Yo la tengo y agradezco a quien corresponda el tenerla.

Y también tengo miedo, claro. A la muerte. Sobre todo a la muerte que veo cuando vivo. Cuando yo esté muerto, no lo sé. Conozco demasiado astronomía como para buscarle un sitio a los muertos en el Universo. O quizás, sepa tan poca astronomía que sólo me fíe de lo que veo. Y haya cosas que no vea y estén ahí.

Dios del Universo. Sí, creo en Ti. Porque también serás el Dios de alguna otra civilización perdida en nuestra Galaxia. O en Andrómeda. O más lejos aún. Dios del Universo que lo llenas todo.

Pero Iglesias y religiones oficiales, no. Me vacían por dentro y me sacan lo poco que he podido coleccionar a lo largo de los años.

viernes, 28 de octubre de 2016

Curso CM Administración Pública: Escucha activa.

La 'escucha activa' es una de las acciones que más utilizo en las redes sociales. Es importantísimo saber qué están hablando de ti, de lo que escribes, cuánta gente lo está haciendo, en qué momento del día lo hacen, desde dónde te leen, cuánto tiempo pasan en tus sitios webs, desde dónde vienen....
Son datos muy interesantes que tienes que conocer al día o al minuto para saber cuál es el impacto de tus publicaciones en la red.
Hay una cosa que se ha dicho en el tema 5 de este curso sobre community managers en las administraciones públicas, que muchas veces pasamos por alto, yo mismo no caigo, y el curso me lo ha hecho resaltar. Importan tanto el 'ruido' que haces en la red, como el silencio.
Si escuchas 'activamente' y en la red no aparece nada, es que algo está fallando y tienes que cambiar las estrategias.
La herramienta que más utilizo son las alertas de Google. Las otras propuestas en el curso como netvibes.com, Social Mention o Ice Rocket las he utilizado puntualmente para curiosear algún tema en particular.
Normalmente, los resultados que obtengo me hacen tomar estrategias y utilizar herramientas como Hootsuite o Buffer, que me permiten programar tweets cuando  yo quiera o automáticamente para cuando no puedo hacerlo por motivos de trabajo o estar durmiendo, por ejemplo, ya que estas herramientas analizan automáticamente el momento de 'máxima audiencia' de tus perfiles, para lanzar los tweets o tus publicaciones en Facebook, Instagram, etc.
También, la escucha activa hace que tengas que actuar en el SEO de tus web, para aparecer en las mejores posiciones de Google, que dicho sea de paso, la mejor manera de aparecer es pagando.
Pero no sólo 'escucho activamente' lo que se habla de los contenidos que yo produzco en mis blogs, en prensa digital como La Voz del Sur, en mi canal de Youtube o en mis programas de radio en IVOOX.
Es importante 'escuchar' lo que hacen los demás. En mi caso, el tema no es comercial, pero si yo intentara vender un producto, estaría totalmente pendiente de lo que está haciendo mi competencia para poder actuar yo y hacerme un hueco.

Por ejemplo, otra manera activa de escuchar en la red es la participación en otros blogs. Yo escribo poesía y tengo mi blog sobre ello. Pero también visito blogs de otros poetas como mi amiga Elisa, de Santiago de Chile. Ella tiene sus seguidores, sus comentaristas que yo puedo ver y puedo seguir. Y normalmente cuando sigues en la red, te siguen. Y así amplias la cobertura de difusión de tus contenidos.

También la escucha activa es muy importante para conocer tu reputación digital. ¿Cómo habla la gente de mí? ¿Habla bien o habla mal? Yo tuve un problema con una crítica política que me hicieron hace ya mucho tiempo y todavía anda por ahí en la red. No hay manera de borrarla, por mucho que le he insistido a Google que lo haga. Google se basa en la libertad de expresión y a ti no te queda más que la denuncia en tu país, pero es un proceso harto complicado. Realmente no afecta a mi reputación digital, pero yo sí he hecho crítica a la marca de mi coche por una mala atención al taller y sí ha surtido efectos porque la empresa me pidió disculpa. Pero la crítica se queda ahí para cualquier usuario que haga una búsqueda de la marca.

La conclusión es que si estás en la red tienes que estar muy pendiente de la difusión de tus contenidos, tener muy claro siempre qué es lo que vas a escribir porque lo que sale de tu ordenador a la red ya deja de ser tuyo y no tendrás manera de cambiarlo y tener una estrategia clara por si tu surge una crisis con tu marca o tu producto. Debes saber responder. Hay empresas que han cometido errores de bulto que les han hecho perder en un momento todo lo que habían trabajado antes, como es el famoso caso de la crisis en la red de la marca Nestlé.

Los pantallazos que pongo es sobre la búsqueda de una de las cosas que más me interesa: yo mismo jeje ¿Qué hay de mí en la red?








lunes, 24 de octubre de 2016

Ejercicio de cómo cambiar un artículo en wikipedia

ARTICULO PELICULA REBECA SIN CAMBIAR






ARTICULO PELÍCULA CAMBIADO

Se ha añadido en los comentarios, la existencia de una serie basada en la misma novela, hecha por la televisión inglesia y alemana en el año 1997.
Para apreciar los cambios, pinchar en cada ilustración.







domingo, 23 de octubre de 2016

El #ComitéFederal del PSOE es puro teatro #PsoeDecideARV


Teatro. Es puro teatro lo que está haciendo los dirigentes del PSOE. La que han montado para llegar al punto de parecer tener razón. Es obvio: si no se abstienen, habrá terceras elecciones que beneficiarán a Rajoy. Pero callan que antes pudieron haber pactado con las fuerzas de izquierdas, pero no fue posible porque intentaron meter en el paquete, como la fusión de Movistar, a la marca blanca de la derecha. Y no, no coló.
Lo siento por los militantes socialistas de verdad. Lo siento porque les conozco y sé que sufren. Pero en cierto modo, a estos socialistas de toda la vida, le pasa como a los católicos progresistas. Les engañan con señales de falsos avances, haciéndoles creer que esto va a cambiar. Pero no cambia nunca. Es mentira. Ni Teología de la Liberación ni leches. Los dirigentes de la  Iglesia Católica, siempre al lado del poder y encontra de quienes defiende el Evangelio.
Por eso, en mi opinión, lo mejor es irse, como decía Lola Flores. Si me queréis irse y que se queden solos. No se merecen otra cosa por engañarnos con este teatro… como el de La Lupe:
Igual que en un escenario
Finges tu dolor barato
Tu drama no es necesario
Ya conozco ese teatro
Mintiendo que bien te queda el papel
Después de todo parece
Que es tu forma de ser
Yo confiaba ciegamente
En la fiebre de tus besos
Mentiste serenamente
Y el telón cayo por eso
Teatro…
lo tuyo es puro teatro
falsedad bien ensayada
estudiado simulacro
Fue tu mejor actuación
Destrozar mi corazón
y hoy que me lloras de veras
Recuerdo tu simulacro
Perdona que no te crea
me parece que es teatro
y acuérdate que según tu punta de vista yo soy la mala!
Ay!!

Fábula del liberado sindical y el psicólogo


PSICÓLOGO: Buenos días, nombre por favor.
LIBERADO SINDICAL: Menganito
PSICÓLOGO: ¿Edad?
LIBERADO SINDICAL: Taitantos.
PSICÓLOGO: ¿Profesión?
LIBERADO SINDICAL: Liberado Sindical.
PSICÓLOGO: ¿Cuántos años lleva de liberado sindical?
LIBERADO SINDICAL: 15
PSICÓLOGO: ¿Y trabajando?
LIBERADO SINDICAL: 16.
PSICÓLOGO: ¿Por qué viene a la consulta? ¿Qué le pasa exactamente?
LIBERADO SINDICAL: Siento que la gente no me escucha cuando hablo. Como si me ignoraran.
PSICÓLOGO: ¿Le ocurre en todos sitios?
LIBERADO SINDICAL: Menos en mi casa, en todos lados.
PSICÓLOGO: ¿Está usted estresado últimamente?
LIBERADO SINDICAL: No, la verdad es que no.
PSICÓLOGO: ¿Ha convocado usted alguna huelga?
LIBERADO SINDICAL: No, ninguna. Pero hago muchos cursos.
PSICÓLOGO: ¿Ha acudido usted a alguna manifestación últimamente? ¿A cuál?
LIBERADO SINDICAL: Voy a todas las que puedo, pero ahora mismo no sabría decirle para qué era exactamente.
PSICÓLOGO.: ¿No recuerda usted para qué era?
LIBERADO SINDICAL: Es que me llamó mi pareja al móvil y se me fue, mire usted. Pero he hecho un montón de cursos.
PSICÓLOGO: ¿Cuál fue su última publicación en las redes sociales?
LIBERADO SINDICAL: La foto de mi hija en la graduación. Está guapísima. Y también hace cursos.
PSICÓLOGO: Explíqueme brevemente porque los trabajadores y trabajadoras de las bodegas de Jerez están en huelga en estos momentos.
LIBERADO SINDICAL: ¿Están en huelga? Ni idea. Ah, por eso había tanta gente en la entrada del Tanatorio el otro día. Decía yo, quién se habrá muerto que no caben arriba. Yo es que soy liberado sindical en la administración pública. El resto lo llevan los compañeros.
PSICÓLOGO: ¿Podría cantarme La Internacional?
LIBERADO SINDICAL: Iruop livin a celebreichon, vamos juntos …
PSICÓLOGO: Pare, es suficiente. ¿Qué le evoca el nombre de Marcelino?
LIBERADO SINDICAL: Me encantó esa película. Y mire usted que yo soy ateo, aunque saco al santo de mi barrio. Y además, no se puede usted ni imaginar la cantidad de cursos que he hecho.
PSICÓLOGO: Nicolás ¿Y ese nombre, le recuerda a algo?
LIBERADO SINDICAL: Sí, el papá noel ese gordo. Ya le he dicho que no soy religioso y mucho menos consumista. Pero he hecho muchos cursos.
PSÍCÓLOGO: Hagamos una prueba de esfuerzo. Levante el puño con fuerza.
LIBERADO SINDICAL: No puedo, me duele el hombro no sabe usted cuánto. Será de hacer cursos.
PSICÓLOGO: ¿Está usted afiliado a algún partido político?
LIBERADO SINDICAL: Sí, a dos. Pero lo llevo en secreto. Por favor, sea discreto.
PSICÓLOGO: ¿Ha pensado usted en dejar alguna vez de ser liberado sindical?
LIBERADO SINDICAL: ¿Está usted loco? ¿Para que hagan un ERE y me echen?
PSICÓLOGO: ¿Duerme bien? ¿ A qué hora se levanta? ¿ A qué hora se acuesta?
LIBERADO SINDICAL: Duermo bien, sí. Me levanto cuando me despierto y me acuesto cuando tengo sueño.
PSICÓLOGO: Bien. En principio no creo que padezca usted nada grave. Lo que creo que tiene usted que hacer es simplemente volver al trabajo.
LIBERADO SINDICAL: Pero si ya le he dicho que en el trabajo no me hablan, no me ha entendido usted.
PSICÓLOGO. No, quien no me entiende es usted. Lo que le estoy diciendo es que deje de ser liberado sindical y vuelva a su trabajo, su puesto de trabajo.
LIBERADO SINDICAL: Mi puesto de trabajo… pues ¿se puede usted creer que no recuerdo ahora donde está? ¡Ve usted como a mí me pasa algo!
MORALEJA: Ningún liberado sindical más de ocho años cumpliendo esta función. Se vician. A los ocho años, vuelta al puesto de trabajo.
NOTA DEL AUTOR. Dedicado a todas las personas sindicalistas honestas. Las de ahora, que las hay y las de antes, que incluso pagaron con su vida. Y un consejo: como el sindicalismo de clase no se ‘libere’ de la gente que quieren vivir del sindicato, están muertos.

sábado, 15 de octubre de 2016

Ese cromosoma de más

Sólo un cromosoma de más y te hizo especial. Pero ¿y el de menos? ¿dónde está esa lectura genética que os hace ser como sois, sin maldad, con inocencia? Niños y niñas perpetuas, sin esos genes que a nosotros y nosotras, los normales, nos hace envidiar, pelear, matar, herir, odiar. De más. Ese cromosoma de más quizás sea el que os limpió desde el nacimiento de lo que algunos llamaron el pecado original.
Mi primo Chicote se fue ya con sus 61 años. Un récord de vida. Con sus 61 años de niño grande, limpio e inocente. Ese de más tuvo la suerte de multiplicar su alrededor. Se quedó sin madre a los 14 años en una España que no sabía lo que era el síndrome de Down ni mucho menos sospechar que existía una psicopedagogía terapéutica. El de más, multiplicó la falta de su madre, en su tía Concha, otra gran madre y en sus hermanas, hermanos, más grandes madres, padres, para él. La vida hizo que tuviera sobrinos y sobrinas. Y se multiplicó con ese de más, sus padres y sus madres, porque no he visto niños y niñas que quisieran más a su tío.
Un niño de 61 años como él, gracias a ese cromosoma de más, tuvo muchos padres y muchas madres.
No por suerte, él se lo ganó a pulso. No daba discursos, pero sonreía y reía y te ganaba. Cuando llegabas a su casa, sin jaleos, se te hacía presente delante tuya porque quería tu beso, y se sentía el más feliz del mundo con un caramelo, cuando nosotros y nosotras, los normales,  sólo somos felices metiéndonos en una hipoteca.
Chicote se fue y ha dejado toneladas de cariño. Su ausencia será dura y le echaremos mucho de menos, sobre todo por ese de más, que sólo los niños y niñas Down nos pueden aportar.
Descansa en paz, primo mío. Por cierto, el cielo lloró esta mañana en Jerez como nunca. En la foto, José Antonio Saborido 'Chicote', con su tío (mi padre) hace dos años.

(Publicado en mi anterior blog el 16 de de febrero de 2011)


Ese cromosoma de más

Sólo un cromosoma de más y te hizo especial. Pero ¿y el de menos? ¿dónde está esa lectura genética que os hace ser como sois, sin maldad, con inocencia? Niños y niñas perpetuas, sin esos genes que a nosotros y nosotras, los normales, nos hace envidiar, pelear, matar, herir, odiar. De más. Ese cromosoma de más quizás sea el que os limpió desde el nacimiento de lo que algunos llamaron el pecado original.
Mi primo Chicote se fue ya con sus 61 años. Un récord de vida. Con sus 61 años de niño grande, limpio e inocente. Ese de más tuvo la suerte de multiplicar su alrededor. Se quedó sin madre a los 14 años en una España que no sabía lo que era el síndrome de Down ni mucho menos sospechar que existía una psicopedagogía terapéutica. El de más, multiplicó la falta de su madre, en su tía Concha, otra gran madre y en sus hermanas, hermanos, más grandes madres, padres, para él. La vida hizo que tuviera sobrinos y sobrinas. Y se multiplicó con ese de más, sus padres y sus madres, porque no he visto niños y niñas que quisieran más a su tío.
Un niño de 61 años como él, gracias a ese cromosoma de más, tuvo muchos padres y muchas madres.
No por suerte, él se lo ganó a pulso. No daba discursos, pero sonreía y reía y te ganaba. Cuando llegabas a su casa, sin jaleos, se te hacía presente delante tuya porque quería tu beso, y se sentía el más feliz del mundo con un caramelo, cuando nosotros y nosotras, los normales,  sólo somos felices metiéndonos en una hipoteca.
Chicote se fue y ha dejado toneladas de cariño. Su ausencia será dura y le echaremos mucho de menos, sobre todo por ese de más, que sólo los niños y niñas Down nos pueden aportar.
Descansa en paz, primo mío. Por cierto, el cielo lloró esta mañana en Jerez como nunca. En la foto, José Antonio Saborido 'Chicote', con su tío (mi padre) hace dos años.