domingo, 4 de septiembre de 2016

Miguel Hernández Zarandieta y el cometa Halley



Me entero del fallecimiento de Miguel Hernández Zarandieta. Uno no siempre está en contacto con los amigos permanentemente, salvo con los muy muy muy amigos, que más que amigos son familia. Pero cuando vas creciendo, a tus amigos de todas tus épocas los vas colocando en estanterías. Como si fueran libros. No están olvidados. Están ahí. Con sus lomos a la vista, indicando quiénes son, de qué hablan, qué te enseñan. Vas creciendo y si tienes suerte, vas llenando esa estantería y al llegar a los cincuenta como yo, te das cuenta que tienes una biblioteca de amigos.
No les llamas, no les ves, pero les tienes presente. Sin embargo, alguna vez que otra, los necesitas y lo buscas. Están ahí. No fallan. En tu estantería de amigos. U ocurre al revés. Te llaman a ti, porque si te lo has merecido en la vida, tú también estás colocado en las estanterías de las bibliotecas de tus amigos.
Pasa el tiempo y de pronto, te enteras que uno de tus amigos ha muerto. Te entra la pena, el vacío, el desconsuelo, pero miras a la estantería y ahí está. Ahí sigue, a pesar de estar muerto: su libro con su lomo, mirándote, diciendo ‘Aquí está la vida de tu amigo y todo lo que aprendiste de él’.
Uno de los autores de los libros de amigos de mi vida fue Miguel Hernández Zarandieta, profesor de Física del Instituto Padre Luis Coloma. Hubo una época en la que la casualidad me cruzó con él. Aprendí de sus risas, de su charla fácil, de su manera de hablar riéndose como diciéndote ‘Pero macho no lo entiendes con lo fácil que es’. Tuve la suerte de aprender más Física con él charlando que en el Instituto donde estuve. Nunca fui su alumno. No tuve esa suerte. Pero si la dicha de aprender de él.
Y otra suerte más aún: coincidir en el tiempo y en el espacio con Miguel cuando el cometa Halley pasó por la Tierra en una de sus vueltas. Tenía yo 21 años en 1986. Ya sabía de mucha astronomía teórica, había leído mucho. Pero Miguel me enseñó a apuntar al cielo con los prismáticos, con el telescopio, a hacer astronomía de la buena, aunque ahora yo sea más de astronomía de salón.
Recuerdo que no quería nada entonces con los ordenadores. ‘Para eso estás tú’, me decía. No eran tiempos de internet ni de Google Skymap. Ni dibujitos ni fotos. Era astronomía pura y dura, con tablas, números y más tablas y más números. ‘Alfonso, hazme las efemérides astronómicas para tal sitio y tal fecha‘ y ahí que venías y las recogías.
El tiempo pasó. Cada cuál cogió por su lado. Lo que me aportó es largo y no cabría aquí. Es más, hay cosas que me ayudó en lo personal que a nadie le importa.
Miguel se ha ido, pero su libro no. El libro de su vida, no. Sigue ahí, en mi estantería. Sé – ya sabía y lo dijimos en 1986 – que no volveríamos a ver más el Halley juntos.
La vida es así. Ayer terminé un libro sobre cosmología, astronomía y sobre la vida y la muerte: El castillo de los Pirineos, de Jostein Gaarder, el mismo de El mundo de Sofía. El final del libro me dejó rayado. La muerte de Miguel también me dejó rayado.
Pero me he quedado como dije antes con el libro de su vida, ahí, como nuevo, flamante, para cuando lo necesite.
Gracias Miguel Hernández Zarandieta. Fabricante de amigos y constructor de astrónomos. Abrazos a tu Montse y tu familia.
Publicado en La Voz del Sur el 4 de septiembre de 2016

Ascensores y comunidades de vecinos y vecinas


En estos días he estado acompañando a un familiar mayor en la reunión de su comunidad con el motivo de solicitar las ayudas que la Junta de Andalucía da a las comunidades de vecinos y vecinas para la instalación de un ascensor en viviendas antiguas, como es el caso, por ejemplo, de las de la Barriada de La Granja.
El plazo está abierto hasta el 19 de septiembre y pueden ver la información correspondiente en la web de la Consejería de Fomento y Obras Públicas. Pero me corrija alguien si me equivoco. A esta Orden de la Junta de Andalucía, aunque en el fondo tiene buen propósito (el ayudar a las comunidades a tener unas viviendas más accesibles y evitar que personas con limitaciones queden secuestradas sin salir a la calle), no la veo justa.
Y me explico. La Administración se relaciona con la comunidad y ésta es la que se compromete a pagar la parte que no está subvencionada.
Siempre surge la picaresca del "el de piso de abajo" que no quiere pagar ascensor porque no lo necesita, que es similar al "el del segundo" que no quiere pagar el arreglo del techo, porque eso está encima del quinto. O del local comercial que no quiere pagar ascensor ni arreglo de fachada, pero que sí que se beneficia de la revalorización del edificio y lo que esto aporta a su negocio.
Pero yo voy a otra cuestión. Yo me refiero a la particularidad, porque una comunidad de vecinos y vecinas está compuestas por muchos casos particulares.
Es injusto que si un bloque de vecinos tiene veinte pisos y el coste de la instalación es de 60.000, tocaría a 3.000 euros por vecino. Y la Junta los subvenciona a todos por igual. NO. Eso no puede ser.
No se debe subvencionar por igual a la globalidad de la comunidad. Se debería ver caso por caso, e insisto, que me corrija alguien si me equivoco. No puede beneficiarse de la misma subvención el vecino que gana 1.500 euros porque está trabajando, que a quien gana 500 de una pensión, o a quien no gana absolutamente nada porque está en paro.
El coste del ascensor hace subir las cuotas. ¡Es que son 20 euros nada más! Claro. Es como cuando vas al mercado y te dicen "¡compre esto que hoy lo tenemos barato!". Y tú piensas: ¿Barato? ¿Qué es lo barato? ¿Qué es más barato? Todo dependerá del dinero que tenga en el bolsillo ¿no?
¡Y sólo son ocho años para pagar! Y entonces pienso en comunidades donde la mayoría de personas tienen una media de 80 años y verdaderamente necesitan el ascensor. Pero ¿ocho años para pagar se le puede compremeter a un abuelito o abuelita hasta los 88?
Por eso creo, que se debería pensar más a la hora de legislar en la situación particular de las personas y no en la comunidad. Sé de casos que la instalación de un ascensor, por la aprobación de la mayoría de la comunidad o bien, porque alguien tenga una limitación y la ley te obliga a ponerlo, será una verdadera horca para sus maltrechas economías. Como siempre, la soga se rompe por el más débil.
Resumiendo. Sí a las subvenciones, pero más subvención al vecino/a que tiene menos y menos o ninguna al vecino/a que tiene más y puede pagarlo.
Publicado en La Voz del Sur.

sábado, 20 de agosto de 2016

Historias de un conductor KIA en Jerez



En 2010, compré un vehículo KIA en Trasur, SA en en el concesionario de Jerez. Soy muy dejado a la hora del lavar el coche, lo reconozco. Pero soy muy escrupuloso a la hora del mantenimiento. Así, que como KIA te da siete años de garantía, que fue una de las razones por la que me decidí por la marca, siempre he ido al detalle.
Me dijeron que la primera revisión la tenía que hacer a los quince mil kilómetros. Mi coche es de gasoil.
Y así fue
Fecha 03/03/2011 kms 15073
Fecha 09/01/2012 kms 29585
Fecha 13/11/2012 km 44820
Fecha 04/09/2013 kms 59452
Fecha 04/06/2014 kms 74543
Fecha 25/02/2015 kms 89964
Fecha 10/11/2015 kms 105.313

Y aquí empiezan a llegar las sorpresas, porque pregunto para cuándo me toca el cambio de la correa de distribución. Me dicen que a los 120.000 kms. pero que yo tenía que hacer la revisión cada 20.000 no cada 15.000. Y que la correa de distribución es a los 160.000, no a los 120.000. Me quedo a cuadros. Y me siento haber hecho el tonto. Les preguntó que por qué no me lo han dicho antes y la persona que me atiende, que es otra distinta a la que me atendía antes no me sabe responder.
Yo me quedo con la sensación de que me la han metío doblá.

Se va acercando la fecha de la revisión a los veinte mil kilómetros, tengo previsto hacer un viaje de 1200 kms lo menos, y quiero tener el coche a punto así que me adelanto para hacer la revisión porque además advierto que el coche hace un ruido raro. Funciona bien, no se le encienden testigos ni nada, pero hace un ruido extraño en el motor.

Sorpresa. Después de hacer cientos de intentos de llamar por teléfono, llamadas que me cuestan el dinero porque te atiende un contestador con opciones, nunca me cogen el teléfono en el taller de KIA Trasur en Jerez. Hasta que me lo cogen el cuatro de agosto de 2016 y me dan cita para finales de mes, con lo cual yo me tengo que ir de viaje antes y no puedo. Normalmente siempre me han dado cita para una semana vista. Algo razonable. Pero un mes es mucho. Me dan como opción que lo lleve a KIA Cádiz, dónde me dan cita para el 18 de agosto. Vale, menos es nada. A las siete de la mañana. Con lo cuál, uno que vive en Jerez se tiene que levantar a las cinco y media para estar allí a las siete y luego molestar a compañeros de trabajo para que te lleven de Cádiz a El Puerto donde trabajo y luego para que te lleven a Cádiz otra vez para recoger el coche.

Me hacen la revisión, pero lo del ruido no lo miran porque tienen que desmontar el motor y eso lleva mucho tiempo. Me dicen que pida cita en Jerez. Le pregunto que qué puede ser el ruido. No tienen ni idea. Lo cuál me sorprende, pero bueno, entiendo que no se quiera un mecánico arriesgar a dar un diagnóstico de una cosa que no ha tocado.

Vuelve la aventura, la santa paciencia y la valeriana para empezar a llamar otra vez a KIA Jerez y no te lo cogen. Eso sí, probé a llamar a KIA Jerez a ventas, como si fuera a comprar un coche y me lo cogen al momento. Cosa que me cabrea. Total, después de horas, me lo cogen en el taller. Estamos a 19 de agosto cuando llamo y me dan cita para el 18 de octubre. Vamos, que hay más cola en la KIA de Jerez que en la planta de Traumatología del Hospital jerezano. Una resonancia magnética tardan menos en hacerla. Y ya es decir.

¿Soluciones? Que me espere. Me quejo a través de twitter, y me dicen que verán lo que sucede.

Y aquí estoy yo, con el KIA con el ruido y sin solución. No puedo viajar tranquilo, de hecho, me voy a ir en otro coche y la vuelta la haré en tren por culpa de KIA.

Llevo el coche a su concesionario porque me fío - me fiaba de ellos - por el tema de la garantía. Pero ¿para qué quiero yo garantía si no me atienden?

Lo llevaré a un taller particular si ellos no son capaces de solucionar el problema gordo que tienen - porque es un gran problema - de la atención posventa de vehículos.

Y en eso estoy.

Os seguiré contando.

Firmado: un sufrido conductor KIA jerezano.

Posdata: Luego te piden que por favor cuando te llamen de Madrid en la encuesta sobre la calidad del servicio que te dicen que puntúes de uno a diez que no puntúes nunca ocho porque los coreanos eso no lo consideran buena calidad. Pues lo siento. La amabilidad del personal es EXCELENTE. En eso no tengo pega. Pero sí en la calidad del servicio. Y ya se pueden imaginar el número que voy a poner en la encuesta.

ACTUALIZO: Después del escándalo que les monté en twitter, me llamaron para darme cita el cinco de septiembre. Ya era tarde, tenía billete de tren comprado para mi viaje y el KIA ya lo había llevado a un taller particular, donde me lo han arreglado: la avería era un rodamiento en el aparato de aire acondicionado.
Lamento que tenga uno que liarla públicamente para que te hagan caso. Sigo sin entender como no habiendo cita, después de protestar, 'sí' hay cita, aunque siguiendo siendo un mal servicio y tarde. Me pregunto que le ocurrirá quien no sepa o pueda manejarse en los medios de comunicación como me muevo yo.
Por cierto, no me han llamado para hacer la encuesta de satisfacción.

¿Por qué los curas católicos hacen lo contrario a lo que dice el Evangelio?



Esta es la lectura de hoy, 20 de agosto de 2016


Evangelio según San Mateo 23,1-12. Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos: "Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen. Atan pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo. Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos; les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, ser saludados en las plazas y oírse llamar 'mi maestro' por la gente. En cuanto a ustedes, no se hagan llamar 'maestro', porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A nadie en el mundo llamen 'padre', porque no tienen sino uno, el Padre celestial. No se dejen llamar tampoco 'doctores', porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías. Que el más grande de entre ustedes se haga servidor de los otros, porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado".

¿Por qué entonces hay algunos curas a los que hay que llamarles o permiten que se les diga Padre? Algunos me he encontrado a los que prefieren que se les llame 'hermano' o simplemente por su nombre. Pero hay algunos que quieren Padre. Incluso otros, que viste de blanco, que se hacen llamar 'Santo Padre'.
Y sólo hay un Doctor dice la lectura... sin embargo, sabemos que 'Doctores tiene la Iglesia...'

miércoles, 17 de agosto de 2016

A Federico, en el 80 aniversario de su asesinato.





O asesinado.

Siendo la ciudad perfecta,
siempre te veo la sombra
que la sonrisa me quita.
Siendo la ciudad perfecta,
siempre escucho el silencio
entre los pájaros de Bib-Rambla.
Siendo la ciudad perfecta,
el agua clara del Darro
se me enturbia cuando me pasa.

Ciego en Granada.
Te quitaron la posibilidad de ver
crecer los árboles en la montaña roja,
de ver permanecer en pie la Alhambra.

Ciego. Te quitaron la vista
porque te quitaron la vida.

Mudo. Te quitaron la voz
porque te quitaron la vida.

¿Y tus manos?
¿Y tus manos, Federico?
¿Qué hubieran escrito tus manos?
Si hubieras podido seguir viendo.
Si hubieras podido seguir oyendo.
Si hubieras podido seguir viviendo.

¡Cuánto he perdido yo,
cuánto ha perdido el mundo
y cuánto ha perdido Granada!


miércoles, 10 de agosto de 2016

El machismo, mata


No puedo escribir en estado de shock. Tampoco debo escribir triste, así que he dejado pasar unos días. Pero todo sigue igual. No se me cae de la cabeza lo ocurrido el viernes pasado en Jerez con el intento de asesinato de dos mujeres por el mero hecho de ser eso: mujeres.
Hace unas semanas en estas mismas páginas hablaba yo de la desazón, del dolor tan distinto que te producen las muertes dependiendo de las distancias. Hay gente que no lo entiende, pero a mí me pasa.
En eso estaba mi mente cuando venía desde El Puerto a Jerez unas horas después del hecho y veía a lo lejos el campanario de San Miguel: ‘Ahí al lado ha sido’.
No voy a escribir ahora de por qué, del dolor, del intentar entender cómo suceden estas cosas.
Lo que quiero decir en esta columna es que estoy cansado. Me pasa en la radio. Me pasa cuando escribo: siempre que saco el tema de los asesinatos machistas de mujeres, siempre, siempre, tienen que aparecer hombres sobre todo, y alguna mujer – la mayoría de veces, suegras y madres de hombres separados – que me ‘recuerdan’ que también hay hombres que sufren, que si denuncias falsas, que si bla bla bla..
Pero ¿vamos a ver? ¿Estoy yo hablando de eso acaso? ¡Estoy hablando de que matan a mujeres porque son mujeres! Otro día sí quieren hablamos de las denuncias falsas, de los hombres que también son maltratados o de la violencia en las parejas homosexuales que también las hay! Pero HOY hablo de MUJERES ASESINADAS PORQUE SON ESO: MUJERES. ¿Por qué me queréis cambiar el tema? ¿por qué me mezclan churras con merinas? ¿por qué me intentan justificar los asesinatos machistas con razones como ‘ella se echó otra pareja y él lo veía y no lo pudo soportar’? ¿por qué se atreven a compararme a las mujeres asesinadas con el número de hombres maltratados? ¿Nos ponemos a contar ataúdes?… Les digo siempre.
Pero noy hay manera. Cada vez que hablo de una mujer asesinada, que no muerta (¡el lenguaje es tan importante!) termino hablando de que los hombres también sufren.  O de que hay que ver como soy que catalogo los asesinatos por categorías cuando todas las muertes son iguales. NO. Todas las muertes no son iguales. Serán iguales en el dolor que causan. Pero no son iguales por los motivos por los que se mata: No es lo mismo una muerte por terrorismo que por homofobia que por un robo que por una enfermedad o por machismo. Hay que saber y conocer la raíz para atajar la causa.
Y estoy cansado. Estoy harto. Verdaderamente harto de que con sangre delante nuestra, con muerte y con violencia haya gente que pretendan invisibilizar o suavizar algo que es una tragedia y es horrible.
Es como decía un amigo el otro día: te ocurre como si hablaras de las víctimas de ETA y alguien te dijera que hay víctimas que se aprovechan de las subvenciones.
Miren ustedes: lo peor del machismo es que uno lo lleva dentro y no se da cuenta. Especialmente de los micromachismos, que yo los llevo también, porque nos los han inoculado desde pequeños a través de la educación, la familia,  la religión y la política.
Y no se pueden ustedes ni imaginar lo que es para un gay tener machismo dentro, así que sé muy bien de lo que hablo.
Micromachismos que como un virus, un día se hace grande y mata.
Pero hasta aquí llegué: estoy cansado de hablar de mujeres asesinadas y que alguien me desvíe la atención para taparme la boca y que diga lo que sus machismos internos les impiden querer oír. Hasta aquí llegué: esto no va a ser el día de la marmota. Quién intente despistarme será anulado de mis conversaciones. Aislado. Es lo que se merecen los machistas. El aislamiento. Sean machistas que maten o no, porque yo no les veo diferencia: sólo el tiempo en el que atacan a la mujer. Unos los hacen, otros lo intentan, otros simplemente, lo desean o lo piensan. Y otros no llegan a la violencia nunca: pero tienen un nexo de unión dentro: el machismo. El machismo que mata.

miércoles, 27 de julio de 2016

La nueva guerra


Vivimos en el presente y todo nos parece extremadamente lento. Sin embargo, cogemos un libro de Historia y vemos que cada hecho, cada cosa que ocurre, está enclavado en algún punto de nuestra manera de contar las cosas que pasan. La Primera Guerra Mundial, el periodo de entreguerras, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría, el desplome de la Unión Soviética… ¿Dónde estamos ahora? ¿Cómo llamarán los estudiantes de dentro de cien años a esta época que nos ha tocado vivir? ¿Estamos en guerra ahora? Lo parece. Sólo que no es una guerra como las de antes. Pero atención, cuando pregunto si estamos en guerra, me refiero a nosotros, a España, a Europa. En otros sitios, como Oriente Medio o África, la guerra parece ser eterna.
Estamos últimamente sobresaltados con continuos atentados del Estado Islámico, el ISIS o el Daesh. Ponerle tantos nombres al enemigo creo que es un error, nos dispersa. Son atentados bárbaros. Y eso que en España estábamos hechos a las barbaridades de ETA. Pero aquí la tortura sube a niveles extremos. Degollamientos, crucifixiones, ahogamientos, lanzamientos desde las alturas. Salvajismo puro y duro. Y hay víctimas, muchos tipos de víctimas.
Por supuesto, las primeras víctimas son los muertos, los heridos, sus familias y sus seres queridos que son los que sufren en primera persona los ataques.